Resiliencia, un factor protector de la salud mental durante el covid-19

El impacto del covid-19 en la salud mental

Comentarios preliminares sobre una evaluación en más de 200 adultos del Caribe colombiano durante el periodo de aislamiento, junto con sintomatología relacionada con la ansiedad y la depresión.

Por Milgen Sánchez-Villegas y Lizeth Reyes-Ruiz

Desde finales del 2019 y durante lo corrido del 2020 hemos sido testigos de una de las crisis de salud pública más importantes de los últimos tiempos, por la aparición del coronavirus (SARS-CoV-2) que se convirtió en una pandemia y en pocas semanas afectó a más de 160 países.

La emergencia sanitaria ha tenido notables repercusiones en las economías de los países, así como en la salud física y mental de sus habitantes, puesto que nos ha llevado a experimentar sensaciones de incertidumbre por miedo al contagio y por la toma de decisiones a nivel nacional por luchar contra un virus desconocido.

Desde el primer caso, registrado a principios de diciembre en Asia, la vulnerabilidad percibida ante el covid-19 ha cambiado radicalmente. En Colombia pasó de ser una amenaza distante a un problema real, cuando el país notificó la primera infección el 6 de marzo y se dio inicio a la cuarentena obligatoria el 24 de marzo para evitar su transmisión.

Es bien sabido que las cuarentenas tienen efectos psicológicos negativos en las personas, pudiendo presentarse síntomas relacionados con la ansiedad, la depresión, el estrés agudo e incluso manifestaciones de estrés postraumático que, en muchas ocasiones, surge por la proclamación de medidas extraordinarias como el cierre de fronteras, el aislamiento social, la cancelación de eventos masivos, el desabastecimiento temporal en algunos casos y la gran cantidad de información nueva sobre el tema.

En los medios de comunicación y redes sociales se han compartido resultados de estudios a nivel mundial y nacional que han corroborado la presencia de estos síntomas que también pueden afectar la salud mental en la población colombiana. En la difusión de estos hechos se observa que el interés se ha centrado en indagar sobre los aspectos negativos exclusivamente, lo cual contribuye a la generación de pánico colectivo. Esto no es recomendable dadas las condiciones de alerta existentes y las implicaciones psicológicas asociadas.


“En la difusión de estos hechos se observa que el interés se ha centrado en indagar sobre los aspectos negativos exclusivamente, lo cual contribuye a la generación de pánico colectivo, esto no es recomendable dadas las condiciones de alerta existentes y las implicaciones psicológicas asociadas”.


Análisis sobre resiliencia
La situación anteriormente expuesta, nos motivó a investigar sobre los factores protectores para la salud mental y el bienestar psicológico. De ahí surge el interés por estudiar la resiliencia, entendida como la capacidad que tienen los seres humanos de sobreponerse a momentos críticos, desplegar sus recursos personales, contextuales y adaptarse luego de experimentar una situación inusual e inesperada, en este caso la pandemia por el covid-19.

Evaluamos así la resiliencia en más de 200 adultos del Caribe colombiano durante el periodo de aislamiento, junto con la sintomatología relacionada con la ansiedad y la depresión. Encontramos que la resiliencia por sí misma se convierte en un factor protector para la salud mental. Este resultado evidencia que las personas resilientes pueden afrontar situaciones inesperadas y generadoras de altos niveles de estrés de forma más funcional, al mismo tiempo, tienen la capacidad de disminuir el efecto negativo que puede tener la depresión y la ansiedad durante esta situación traumática que ha cambiado nuestra visión y el mundo como solíamos conocerlo.

En este orden de ideas, compartirnos a la comunidad académica y al público en general que el fortalecimiento de la resiliencia surge como una necesidad y una herramienta que debe ser considerada dentro de las agendas de salud pública, tanto local como nacional, dentro del espectro continuo de la salud mental. Que en lugar de concebirla desde una visión patologizante o como la sola presencia de trastornos, se piense como un estado dinámico y cambiante, donde al intervenir los factores de riesgo y los factores protectores de manera continua y a largo plazo, se generen condiciones para construir comunidades e individuos mentalmente saludables.

Es hora de llevar a cabo acciones encaminadas a la promoción de la salud mental y el bienestar del pueblo colombiano en general. Vemos que el fortalecimiento de la resiliencia puede ser de gran ayuda.

Inclusive, al ser pensada y trabajada desde un macro nivel, se gestaría una nueva mirada de los individuos. Hablaríamos de sociedades resilientes, las cuales al ser agentes activos pueden dar nuevos significados a la pandemia y establecer acciones concretas para minimizar sus efectos a corto, mediano y largo plazo.

En definitiva, somos testigos y actores de un hecho histórico y ante este, tenemos la responsabilidad de desplegar nuestros recursos personales y colectivos en pro de un futuro más prometedor y consciente.


“El fortalecimiento de la resiliencia surge como una necesidad y una herramienta que debe ser considerada dentro de las agendas de salud pública, tanto local como nacional”.


PERFIL INVESTIGADOR

Resiliencia - Lizeth Reyes Ruiz8x

Lizeth Reyes Ruiz

Grupo Educación Ciencias Sociales y Humanas

Psicóloga. Ph.D. en Psicología. Directora del Doctorado en Psicología.

Milgen Sánchez Villegas

Candidato a magíster en Psicología.

Psicólogo

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