Resultados de investigaciones previas permitieron a un equipo de expertos de Unisimón acompañar a la Alcaldía de Barranquilla en el proceso de reactivación económica y social de la ciudad, en medio de la pandemia.
La experiencia acumulada en campo y laboratorio en temas de salud pública, biogenética, y seguridad y salud en el trabajo permitió a un equipo de investigadores de la Universidad Simón Bolívar acompañar a la Alcaldía de Barranquilla en la formulación de medidas de bioseguridad para los procesos de reactivación económica y social de la ciudad, durante la pandemia por covid-19.
Cuatro grupos han participado en el trabajo conjunto: Grupo de Investigación en Genética (G=I=G), Muévete Caribe, Gestión de la Innovación y el Emprendimiento, e Innovación, Desarrollo, Biotecnología en Salud y Medio Ambiente.
“Trabajamos los lineamientos basados en la evidencia y las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud, los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, siglas en inglés) y mantenemos una revisión constante de la bibliografía especializada”, dice la profesora Yaneth Herazo Beltrán, investigadora líder del grupo Muévete Caribe.
En una primera etapa, los acompañamientos han beneficiado a más de 1.000 personas vinculadas directa o indirectamente con los gremios peluquerías y de estética, al igual que el gastronómico con restaurantes y locales de cocina en centros comerciales del Distrito: Galería 72, Galería 32, Metroplaza, Volpes, Casa Vargas y Robertico.
Soporte científico
Entre 2015 y 2020, el Grupo Muévete Caribe ha liderado 142 proyectos de investigación con énfasis en temas como actividad física, estilos de vida saludable, factores de riesgo, salud laboral, actividad motora y enfermedades cardiovasculares. Además, formuló el plan de gimnasios biosaludables incluido en el programa ‘Todos al Parque’, con el que la Alcaldía de Barranquilla ha recuperado desde 2013 más de 150 de estos espacios en la ciudad.
Los casos de estudio son la base del aporte ante la emergencia sanitaria. Uno de esos fue “Riesgo cardiovascular en trabajadores de una empresa de alimentos”, realizado entre 2014 y 2017 con 200 empleados de una multinacional de aceites y grasas naturales, en Barranquilla.
Los resultados, publicados en 2018 en la Revista Latinoamericana de Hipertensión, indicaron que las concentraciones de lípidos sanguíneos estuvieron influenciadas principalmente por el estado nutricional y en segundo plano, por el nivel de actividad física
También alertaron que factores como el sobrepeso y la inactividad física presentan altas prevalencia en la población analizada. “La prevalencia de factores de riesgo cardiovascular en el ámbito laboral es alta y puede afectar la expectativa de vida y años de productividad de los individuos”.
La fisioterapeuta Martha Mendinueta Martínez, profesora de Unisimón e investigadora de Muévete Caribe, detalla que el trabajo encontró que más del 50% del personal evaluado padecían sobrepeso u obesidad y que un alto número de ausentismos por incapacidades se debía a dolencias en la espalda baja. “De ahí sugerimos al gerente la creación de un gimnasio para disminuir o normalizar el peso y trabajar el acondicionamiento físico”.
“La prevalencia de factores de riesgo cardiovascular en el ámbito laboral es alta y puede afectar la expectativa de vida y años de productividad de los individuos”.
Aterrizarlo a la realidad
La experiencia de la estrategia implementada contra los ausentismos en la multinacional facilitó la creación de protocolos de bioseguridad. Al detectar un riesgo, en dicho caso biomecánico, es posible buscar medidas para su mitigación. Con la enfermedad covid-19, que es un riesgo biológico, el objetivo ha sido evitar al máximo que haya infecciones.
“La estrategia con el virus es el cumplimiento del protocolo de bioseguridad y los sistemas de vigilancia”, recalca Herazo.
En el área de Seguridad y Salud en el Trabajo, se parte de una matriz para categorizar los riesgos a los que se expone una organización. Para una ciudadanía, son los virus, las bacterias y los parásitos. Conocerlos permite elegir los procesos de intervención adecuados.
La asesoría a la Alcaldía de Barranquilla está enfocada en la implementación de las medidas y normas vigentes de bioseguridad: cumplir el distanciamiento físico, uso de elementos de protección personal, lavado y desinfección de manos, y procesos de limpieza y desinfección de todos los sectores con los insumos autorizados por el Ministerio de Salud (alcohol, amonio cuaternario, fenoles, cloro o hipocloritos).
Se parte de una matriz para categorizar los riesgos a los que se expone una organización. Para una ciudadanía, son los virus, las bacterias y los parásitos. Conocerlos permite elegir los procesos de intervención adecuados.
En las reuniones virtuales con empresarios y comerciantes se les ha enseñado a elaborar los documentos que deben cargar en la plataforma web del Centro de Oportunidades de la Alcaldía, para su evaluación por parte de un grupo de expertos.
“Lo primero fue la construcción del protocolo de bioseguridad de cada establecimiento, hicimos visitas técnicas, sugerimos la adecuación de instalaciones para cumplir las normas sanitarias”, detalla Mendinueta.
A partir de teorías sobre creencias en salud y la susceptibilidad del riesgo, las capacitaciones se enfatizaron en aumentar en empleadores y trabajadores la percepción sobre la posibilidad de enfermarse, si no se cumplen los protocolos. Además, la necesidad de adecuar las instalaciones de los establecimientos y la atención de los clientes, con el fin de que cumplir el objetivo: condiciones seguras, procesos seguros y saludables, y actos seguros y saludables.
“Pretendimos no crear miedo, sino conciencia, que la gente esté alerta y sepa que la única forma de disminuir el riesgo es con esas tres medidas: distancia física, elementos protectores, limpieza y desinfección”, agrega Herazo.
PERFIL INVESTIGADORES

Martha Mendinueta Martínez
Grupo Muévete Caribe.
Fisioterapeuta. Magíster en Auditoría y Sistemas de Calidad y Servicios de Salud.

Yaneth Herazo Beltrán
Grupo Muévete Caribe.
Fisioterapeuta. Magíster en Salud Pública.

Pedro Torres Pérez
Ingeniero ambiental.
Especialista en Seguridad y Salud en el Trabajo, magister en Geología y Gestión Ambiental Minera

