Ventajas de conocer la ciencia en edades tempranas

Cuatro libros compilan varios estudios sobre el impacto del programa Ondas en la vocación científica y el pensamiento crítico de población estudiantil del Atlántico. La estrategia de Minciencias es coordinada desde el Centro de Investigación e Innovación Social (CIISO) ‘José Consuegra Higgins’.

Debido a la pandemia del covid-19, uno de los principales desafíos que afronta el sector educativo es lograr una cobertura que garantice el acceso y la continuidad de los procesos de formación. En el Atlántico, la respuesta vino de la estrategia ‘Escuela en Casa TV y Radial’ de la Gobernación, que se emite desde el 3 de agosto por el Canal Telecaribe y emisoras comunitarias municipales. Está dirigido a los hogares de 108 mil estudiantes de las instituciones educativas del departamento.

“Desde la televisión y el radio se están fomentando las vocaciones científicas y el interés por la astronomía, las ciencias naturales y del espacio, al tiempo que se fortalecen competencias en áreas como matemáticas, lectura y escritura y se potencializa el desarrollo humano de los estudiantes y sus familias”, destaca Lilia Campo Ternera, directora del Centro de Investigación e Innovación Social (CIISO) ‘José Consuegra Higgins’ de la Universidad Simón Bolívar.

Campo coordina en esta zona del país el programa Ondas, estrategia de Minciencias que promueve el interés por la ciencia, la tecnología y la innovación en la población infantil y juvenil.

Más de 3.000 proyectos se han realizado en los últimos 12 años, cuando la profesora e investigadora de Unisimón asumió el liderazgo departamental de Ondas. En esos participaron 213.000 estudiantes de 262 sedes educativas de los 22 municipios del departamento y su capital, Barranquilla, con el acompañamiento de 4.000 maestros.

La metodología consiste en asesorías, talleres de formación, encuentros de divulgación y espacios de apropiación social que involucran a estudiantes, profesores y padres de familia. La meta: potenciar el aprendizaje crítico y científico. Se inició primero con niños y adolescentes de 7 a 18 años, pero ya se ha incluido a infantes (0 a 6 años).


“Desde la televisión y el radio se están fomentando las vocaciones científicas, al tiempo que se fortalecen competencias en áreas como matemáticas, lectura y escritura y se potencializa el desarrollo humano de los estudiantes y sus familias”.


Modelos pedagógicos y pensamiento crítico
El académico estadounidense Jerome Bruner, especialista de la psicología educativa, resaltó en 1984 la importancia del juego en la etapa de aprendizaje temprano porque reduce la gravedad de las consecuencias de los errores y los fracasos.

“En el fondo, es una actividad seria que no tiene consecuencias frustrantes para el niño. Se trata, en suma, de una actividad que se justifica por sí misma. En consecuencia, el juego es un excelente medio de exploración que de por sí infunde estímulo”, sostiene.

El aporte del CIISO de Unisimón se da a través de sus científicos sociales, quienes han analizado la incidencia de Ondas en aspectos como el desarrollo evolutivo de niños y niñas, la estimulación de aptitudes básicas de aprendizaje, las características del desarrollo cognitivo y del lenguaje en preescolar, entre otros.

Los estudios aplicados por el CIISO en colegios, centros de desarrollo infantil, hogares sociales y jardines infantiles están compilados en cuatro libros: ‘Las Ondas en la primera infancia’, ‘Yo amo la ciencia: construyendo una cultura de ciencia e innovación en el Atlántico’‘Propagación de Ondas en el Atlántico 2012-2013’ y ‘Propagación de Ondas en el Atlántico 2014’.

En ‘Las Ondas en la primera infancia’, sus autores y autoras ahondan en los modelos pedagógicos y los juegos que fomentan el pensamiento crítico en niños de 3 a 6 años. Del mismo modo, en actividades como talleres de sensibilización a padres de familia en el juego como herramienta promotora del pensamiento crítico y científico.

Una de las conclusiones resalta que el modelo de enseñanza aplicado por Ondas produce que niños y niñas estén motivados, realicen más preguntas de un tema y propongan nuevas temáticas de estudio: “Interrogan ampliamente a sus adultos(as) acompañantes en relación con la veracidad de un argumento y comparten con su círculo familiar lo desarrollado dentro de la institución, intentando duplicar con sus acudientes lo explorado”.


“El juego es una actividad seria que no tiene consecuencias frustrantes para el niño. Se trata, en suma, de una actividad que se justifica por sí misma”.


Investigación, una estrategia
‘Yo amo la ciencia: construyendo una cultura de ciencia e innovación en el Atlántico’ dedica apartes de un capítulo a la percepción de los maestros acompañantes de Ondas y cómo contribuye a mejorar sus desempeños docentes, al desarrollar fluidez y destreza para impartir enseñanza de las ciencias, al tiempo que les impone el desafío de capacitarse y obtener altos resultados investigativos y académicos.

“En su mayoría afirman que es importante incluir la investigación como estrategia. Así mismo todos coincidieron en ser capacitados y actualizados para su desarrollo formativo como maestros acompañantes dentro del programa Ondas”, señala los autores.

También destacaron que los estudiantes que hacen parte de la estrategia lograron un control progresivo de sus conductas en clases, desarrollaron habilidades de orden y compromiso, trabajo en equipo y resolución de conflictos al compartir opiniones.  “Los jóvenes pertenecientes a estos grupos de investigación sobresalieron ante los que no hacen parte de ellos. Las actividades desarrolladas en los proyectos contribuyeron a mejorar sus calificaciones y de esta forma su desempeño académico”.


5 estudiantes en el Sakura Science 2019 en Japón (FALTA LA FOTO DE LOS ESTUDIANTES)

Cinco estudiantes pertenecientes a Ondas Atlántico fueron seleccionados para participar en el programa Sakura Science 2019, que se llevó a cabo en noviembre del año pasado en Japón. Ellos fueron: Isabella Rodríguez Berdugo, de la IE San Nicolás de Tolentino, de Puerto Colombia; Carlos Díaz Montiel, de la IED El Campito; Néstor Mendoza Rueda, de la I.E.T. Industrial Blas Torres de la Torrre (Itida), de Soledad; María Castaño Molina, de la IED Meira Delmar, e Isabella Revollo Aguilar, del colegio La Enseñanza.

Para la convocatoria aplicaron 55 estudiantes e investigadores Ondas del país, de esos 33 por el departamento del Atlántico. Entre los requisitos se contaba que debían estar vinculados al proyecto Ondas de su institución, tener un promedio académico superior a 4.0 y dominio del idioma inglés certificado por una institución de lenguas extranjeras.

PERFIL INVESTIGADOR

Lilia Campo Ternera

Grupos de investigación: Sinapsis Educativa y Social – Gestión de la Innovación y el Emprendimiento

Psicóloga. Magíster en Psicología y Ph.D. en
Administración

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