Al fenómeno migratorio están ligadas diversas realidades. Entre esas, el sinhogarismo y su impacto en la salud mental de las poblaciones inmigrantes en condición de calle.
Por Carolina Ramírez Martínez, Neida Albornoz Arias, María Antonia Cuberos y Miguel Morffe Peraza
La migración actual evidencia que en el mundo existe una constante movilidad humana. Grandes factores como la pobreza, el desempleo, la desigualdad social, la carencia de oportunidades, las guerras y los desastres medioambientales que impulsan esta salida en busca de mejores oportunidades laborales, lo cual enfrenta al migrante a una meta de búsqueda de una situación mejor frente a los múltiples desafíos que eso implica.
Esta realidad no es ajena para Colombia. Según el Grupo Interagencial sobre Flujos Migratorios Mixtos, hasta agosto de 2023 el país había recibido una población inmigrante de nacionalidad venezolana de 2’875.743 personas. Se estima que la cifra aumentará este año a 2,94 millones con vocación de permanencia, 424.100 en tránsito, 1,93 millones de población pendular y los colombianos retornados serán 980.000.
Las cifras evidencian necesidades múltiples de las personas y sus familias, especialmente de vivienda. Los contextos de los poblados y las ciudades del país exponen insuficiencia de vivienda: según estudios citados por Forbes, se estaría “necesitando la construcción anual de 400.000 unidades de vivienda”, una carencia que acrecienta los asentamientos y la habitabilidad de calle.
La población migrante en tránsito es de las más vulnerables: está mucho más expuesta a circunstancias de incertidumbre, depresión y desesperanza que inducen a quedarse en esta condición de calle, sumándole otras circunstancias como la delincuencia y el consumo de sustancias psicoactivas.
La habitabilidad de calle en Colombia es una realidad abordada desde la Ley 1641 de 2013, la cual establece los lineamientos para la formulación de la política pública social para los habitantes de calle. No obstante, esta ley demanda una actualización con enfoque inclusivo porque está invisibilizada la realidad de los inmigrantes en condición de calle. Colombia ha venido gestionando una respuesta, pero es un riesgo que afecta especialmente la salud mental de quienes lo viven.
En perspectivas mundiales, es importante ver el sinhogarismo. Según lo señaló Euronews, en 2022 se estimaron 895.000 personas sin hogar principalmente en Alemania, España, Francia e Irlanda. El número se incrementó tras las consecuencias de la guerra entre Rusia y Ucrania, situación que llevó a crear la Plataforma Europea de Lucha contra el Sinhogarismo, en junio de 2021, con el objetivo de erradicar el fenómeno de aquí a 2030.
“La población migrante en tránsito es de las más vulnerables: está más expuesta a circunstancias de incertidumbre, depresión y desesperanza, sumándole otras como la delincuencia y el consumo de sustancias psicoactivas”.
Baja inversión en atención de salud mental
Junto con no tener acceso a vivienda, alimentación, salud y redes de apoyo, los inmigrantes experimentan diversas emociones como el miedo a la deportación, la discriminación y el temor de acceder a un estatus migratorio. Y no solo eso: hay expectativas de mejores oportunidades y consolidar proyectos personales y familiares.
Los problemas de salud mental, que se van presentando de manera paulatina y a través de sentimientos de ansiedad, estrés, frustración, tristeza y desesperanza, se desencadenan además por asumir nuevos roles y los duelos propios de la separación familiar, muerte o enfermedad de seres queridos y circunstancias de adaptación cultural.
Los factores que hacen más compleja la realidad de la salud mental son múltiples y muchos sienten vergüenza de manifestar su situación. Además, la baja inversión de las sociedades de acogida para atender la salud mental de los migrantes conlleva a que estas personas sufran de manera silenciosa tristeza, culpa, baja autoestima, ideas de muerte y suicidio, pérdida del interés sexual, pérdida o aumento del apetito, tensión, nerviosismo, preocupación excesiva y recurrente, irritabilidad e insomnio. Igualmente, existen afectaciones físicas que se manifiestan en dolores de cabeza, fatiga, molestias osteomusculares, alteraciones del sueño, déficit de memoria y desorientación en tiempo y espacio.
Según los estudios de salud mental de migrantes, los factores más recurrentes pueden desencadenar en trastornos como estrés adaptativo, estrés postraumático, síndrome del migrante con estrés crónico y múltiple o síndrome de Ulises, trastorno psicótico, trastorno por abuso y dependencia de sustancias.
$2,94 millones
Cifra a la que puede aumentar la población inmigrante venezolana en Colombia con vocación de permanencia.
Referencias bibliográficas
Albornoz Arias, N., Cuberos, M. A., Ramírez Martínez, C., Paredes Hernández, E., Rivera Porras, D., Santafé Rojas, A. K., Gómez Grimaldo, G., Barbosa Da Silva Júnior, D. (2022). “Migración venezolana en el territorio fronterizo de Norte de Santander, Colombia. Subjetividades, tránsitos y devenires”. Cúcuta, Colombia: Ediciones Universidad Simón Bolívar.
Carpio, K. (2019). Consideraciones sobre la salud mental de personas migrantes en las Américas. Revista Salud Regional, 2.
Congreso de la República de Colombia (2013). Ley 1641 de 2013 lineamientos generales para la formulación de la política pública social para habitantes de la calle (12 de julio de 2013). Diario Oficial de la República de Colombia, 48.764, 1-6
DANE (2021). Caracterización Censo Habitantes de la calle 2021
Delgado Ríos, P. (2008). “Emigración y psicopatología”.
Estrada, N. (2019). “Procesos psicológicos de la migración: aculturación, estrés y resiliencia”. Revista Psique.
Euronews (2023). Al menos 895.000 personas se quedaron sin hogar en Europa el año pasado, según un nuevo informe que arroja luz sobre una tendencia agravada por la guerra de Rusia contra Ucrania (5-9-2023)
Forbes (2022). Colombia necesita 400.000 viviendas nuevas cada año para superar déficit habitacional (30-8-2022).
GIFMM (2024). El Grupo Interagencial sobre Flujos Migratorios Mixtos (4-4-2024).
Gobierno de España (2023). Estrategia nacional para la lucha contra el sinhogarismo en España 2023-2030. Ministerio de Derechos Sociales y Agenda 2030.
Guerra Arias, F. (2006). La etnografía reflexiva en el campo de la migración del diario de una emigrante: la partida. Revista Sociedad y Economía, 11, 98-111.
Infobae (2023). Estados unidos marcó un récord de personas sin hogar en 2023.
La Opinión (2019). Inauguran Centro de Atención para Habitantes de Calle (20-12-2019).
ONU (2018). Migración. Guía para la atención psicosocial a personas migrantes en Mesoamérica.
Ruiz Eslava, L. F. y Rodríguez Pérez, D. A (2020). Percepción de las necesidades en salud mental de población migrante venezolana en 13 departamentos de Colombia. Reflexiones y desafíos. Revista Gerencia y políticas de salud, 19
PERFIL CIENTÍFICO

Neida Albornoz Arias
Grupo de investigación Altos Estudios de Frontera (ALEF)
Categoría A1 del Minciencias
Ph. D. en Ciencias Sociales y Jurídicas y líder del Centro de Investigación en Estudios de Frontera (CIEF)

Carolina Ramírez Martínez
Grupo de investigación Altos Estudios de Frontera (ALEF)
Categoría A1 del Minciencias
Magíster en Prácticas Pedagógicas y doctoranda en Educación.

María Antonia Cuberos
Grupo de investigación Altos Estudios de Frontera (ALEF)
Categoría A1 del Minciencias
Ph. D. en Ciencias Gerenciales.

Miguel Morffe Peraza
Director y fundador de Gobernar. Universidad Católica de Táchira, Venezuela.
Docente universitario, investigador, analista de políticas públicas y magíster en Fronteras e Integración.

