Población LGBTI: la sociedad como adversario

Un estudio de la Universidad de California, en colaboración con investigadoras de Unisimón, muestra que el estrés, la discriminación y la violencia son adversarios comunes de la salud de las personas LGBT en el país. De acuerdo con sus autores, es la investigación más completa en torno a esta población en Colombia.

Por Catalina Rojano O.

Un acto simple e inofensivo como salir de una rumba en la madrugada y caminar de la mano con alguien por la calle es un lujo que las personas LGBT en Colombia casi no pueden darse sin poner en peligro su integridad. Situaciones como esta ─entre tantas otras relacionadas con la discriminación, la victimización y la violencia─ motivaron el desarrollo del proyecto “Estrés, salud y bienestar de las personas LGBT en Colombia: resultados de una encuesta nacional”, liderado por la Universidad de California, Los Ángeles (UCLA), en EE. UU., en colaboración con Prince Torres Salazar y Jennifer Flórez Donado, docentes e investigadoras de la Universidad Simón Bolívar.

La investigación se aplicó en personas LGBT que residen en Colombia y se enfocó en una muestra diversa en cuestión de género, identidad sexual, identidad de género, residencia geográfica y estado socioeconómico. Según sus autores, el estudio —realizado con objetivo de resaltar a la comunidad LGBT en Colombia mediante una visión integral del conocimiento básico en salud y bienestar— es el más completo que se ha hecho en el país.

Uno de los hallazgos más importantes del trabajo —cuya muestra final incluyó a 4.857 personas LGBT— es que, en términos de salud, pese a que informaron que gozaban de una salud general “buena”, “muy buena” o “excelente”, el 72 % de los encuestados reportaron al menos un malestar psicológico moderado, el 55 % manifestó haber tenido pensamientos suicidas a lo largo de su vida y el 25 % —es decir, una de cada cuatro personas— había intentado suicidarse el menos una vez.

Aunque las personas LGBT gocen de cierta protección a sus derechos humanos fundamentales en el ámbito constitucional y legal colombiano, la realidad que enfrentan en su cotidianidad no las hace sentir, en efecto, protegidas. Los resultados del estudio esbozan que todos los encuestados LGBT experimentaron una alta victimización y discriminación, incluyendo ser amenazados con violencia, golpeados, atacados físicamente o agredidos sexualmente. Los investigadores registran que hay una alta incidencia de estas experiencias y anotan que las víctimas más frecuentes suelen ser las personas transgénero y los hombres gais-bisexuales.

En Colombia aplicamos una máxima que es ‘a mayor visibilidad, mayor riesgo’”, comenta Wilson Castañeda Castro, director de la ONG Caribe Afirmativo, y explica que, si bien Colombia ha asumido algunos compromisos de manera teórica con sentencias de la Corte Constitucional, en la política pública nacional LGBT no se han hecho esfuerzos suficientes por transformar la cultura ciudadana; lo que hace que “esta situación de visibilidad sea asumida con prácticas de desprecio, odio y desconocimiento de la diversidad sexual y de género”.

Para investigar a las personas LGBT colombianas, el estudio utilizó la perspectiva de estrés minoritario, la cual indica que el estigma hacia las personas LGBT crea un ambiente social que les predispone a presentar estrés relacionado con prejuicios como la homofobia y la transfobia.


«El rango de edad de la encuesta guarda una relación directamente proporcional con el florecimiento del activismo LGBT que tiene hoy la sociedad colombiana».

Wilson Castañeda
Director de Caribe Afirmativo


La sociedad como adversario
El estudio, que fue realizado en treinta departamentos de Colombia, señala que el problema que tienen en común las personas LGBT no es solo el dolor que implica la agresión que padecen, sino también “el dolor reflejado a través del acto de desaprobación, burla y desprecio o indiferencia hacia toda la comunidad”.

La investigación también destaca que “los eventos de prejuicio pueden ser perpetrados por un perpetrador, pero es el mensaje de odio de una comunidad más grande lo que hace que los crímenes por odio sean significativamente dolorosos”.

Prince Torres Salazar, coautora del proyecto, resume la complejidad del asunto en una frase tan contundente como desoladora: “El principal enemigo de las personas LGBT no es el estrés, el principal enemigo se llama sociedad”.

Las experiencias cotidianas de discriminación o microagresiones son una vivencia común para los encuestados LGBT.

Casi las tres cuartas partes de las personas que participaron en la encuesta aplicada en territorio nacional reportaron que quienes estaban a su alrededor, en su mayoría, “habían actuado como si fueran mejores que ellos” (73 %); de igual forma, el 70 % de quienes hicieron parte de la muestra contó que “fueron tratados con menos cortesía que otros”.

55%

de los encuestados manifestó haber tenido pensamientos suicidas a lo largo de su vida.

Más vale prevenir
Según indica el estudio, la mayoría de las personas identificadas como LGBT son muy jóvenes. En la encuesta participó un 76 % de personas cuyas edades oscilan entre los 18 y 29 años.

“El rango de edad de la encuesta guarda una relación directamente proporcional con el florecimiento del activismo LGBT que tiene hoy la sociedad colombiana”, comenta Wilson Castañeda, insinuando que la violencia física, verbal y simbólica que se vive en el país redunda en una mayor afectación hacia las personas jóvenes LGBT por ser quienes hoy exigen espacios para vivir libremente su diversidad sexual y de género.

Para Prince Torres, “es mucho más fácil prevenir que corregir”. La investigadora afirma que cuando se comienza a evidenciar desde la juventud una ideación suicida, depresión, sensación de soledad o angustia, es más sencillo trabajar los primeros síntomas de este tipo de afecciones. “Un chico de 18 años es una persona que tiene todavía muchísimo tiempo para trabajar en su salud mental y poder salir adelante”, dice Torres con relación a la mayoría de la población encuestada, un dato que debería ser atendido en pro del bienestar integral de las personas LGBT en el país.

Ser una persona LGBT en Colombia no es fácil. Según el Registro Nacional de Víctimas, la violencia contra las personas LGBT incluye tortura, homicidio, desplazamiento, amenazas, crímenes contra la libertad y la integridad sexual, hostigamiento y secuestro, entre otros actos violentos. Las cifras lo demuestran y la realidad diaria de las casi cinco mil personas que participaron en la investigación expresa un gran desafío nacional en el que aún queda mucho camino por recorrer

PERFIL INVESTIGADOR

Prince Torres Salazar

Grupo de investigación Gestión Organizacional
Categoría A de Minciencias

Comunicadora social y periodista.
Magíster en Administración de Empresas.
Ph. D. en Administración de la Universidad Autónoma de Querétaro (México).

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