El exjuez de la Audiencia Nacional de España sabe, en carne propia, los avatares de nuestra maltrecha realidad como país. Sin embargo, plantea la acción como algo necesario si lo que se pretende es una sociedad menos injusta.
Atrévete a pensar, la expresión retomada y resignificada por Immanuel Kant como principio ilustrado en su obra ‘¿Qué es la ilustración?’ propone la posibilidad de evitar sujeciones impuestas por procesos de educación verticales que impiden el desarrollo crítico en el ser humano. En definitiva, plantea un escenario no solo de autonomía sino de compromiso ontológico del ser consigo mismo y su existencia, y, en consecuencia, la oportunidad de lograr, ni más ni menos, que la libertad.
En esa dirección, pero con otros propósitos no menos laudables y en función de otro ámbito, el eminente Baltazar Garzón les dijo a los asistentes en el congreso internacional de Derecho y Ciencias Políticas: “Hay que atreverse”. La respuesta surgía luego del cuestionamiento de un admirado estudiante sobre qué hacer para lograr que cambien en el mundo las injusticias. Tal respuesta sorprendió por lo simple y contundente, guiada quizás por la experiencia del propio jurista, quien pudo advertir en su trayectoria episodios dantescos y vejatorios sobre la dignidad de ciudadanos en diferentes países y, peor aún, la impasibilidad de muchos que quizás por miedo decidían soslayar las acciones nefandas en su mayoría provenientes del poder despótico.
Ese mismo miedo permanece en la sociedad colombiana y no es que sea desconocido por Garzón, quien sabe, en carne propia, los avatares de nuestra maltrecha realidad como país. Sin embargo, plantea la acción como algo necesario si lo que se pretende es una sociedad menos injusta. Tampoco lo hace desde un rol de espectador que espera tranquilamente la marcha de los acontecimientos: su determinación fue clave para iniciar procesos de gran repercusión mediática, política y jurídica, con acciones que se hicieron cánones cuando, siendo juez de la Audiencia Nacional de España, emitió una orden internacional de captura contra Augusto Pinochet por delitos de tortura, desaparición forzada, terrorismo de Estado y crímenes contra la humanidad cometidos durante la dictadura militar en Chile (1973–1990).
Lo anterior estuvo prohijado por el principio de justicia universal, denominación que en principio parece redundante, pues se entiende que toda justicia es universal por su lógica inherente y por ser categoría esencial del derecho natural. Su aplicación no solo responde al fundamento básico de la noción, sino que materializa la lucha contra la impunidad que parece rodear al poder gubernamental en casi todos los países del mundo.
Slavoj Zizek menciona que lo que no vemos no nos duele y por eso, tal vez, no nos importaría lo que sucede en Gaza si no hubiéramos visto a través de los medios de comunicación los misiles que asesinan niños, mujeres y hombres inermes; solo sentimos indignación al ver y recordar dichas imágenes. En ese orden, la justicia universal es atreverse a ser sensible ante el dolor ajeno de personas que no conoces y no se han visto sufrir. También es atreverse a racionalizar el abuso y ser la voz de los que han sido invisibilizados por los crímenes de Estado. Este modelo, por supuesto, es muchas veces rechazado por quienes, so pretexto de la soberanía y una conveniente interpretación de la autonomía de los pueblos, pretenden que la justicia sea una cuestión sectaria, sujeta al orden del gobernante de turno impidiendo la reparación integral y la sanción a quienes cometen delitos atroces.
Sin lugar a dudas, la visita de Garzón generó en el ambiente académico los aspectos principales de búsqueda en estos escenarios: análisis, reflexión, cuestionamientos, dudas e interrogantes. No obstante, el mayor de los aprendizajes estuvo en instar a una juventud para que sea atrevida en probidad, intelección y lucha por una sociedad más justa.
PERFIL CIENTÍFICO

Director del pregrado en Ciencias Políticas y Gobierno
Abogado, magíster en Ciencia Política y Derecho Público. Ph. D. en Métodos alternos de solución de conflictos.
