El vector causante del dengue, la fiebre amarilla y otras enfermedades que afectan a humanos y animales abarca cada vez más zonas en Colombia. Su hallazgo fue mera casualidad: mientras recolectaban muestras de la especie Aedes aegypti, científicos de las universidades Simón Bolívar y de Córdoba encontraron ejemplares de Aedes albopictus en municipios de la ribera del río San Jorge.
Por Germán Corcho Tróchez
La presencia del mosquito Aedes albopictus, mosquito tigre o tigre asiático en la región Caribe colombiana es un hecho. Su llegada fue corroborada por un grupo de científicos que hallaron especímenes en estado de larva y pupa en criaderos de aguas estancadas en zonas urbanas y periurbanas, en cinco municipios del departamento de Córdoba: Ayapel, Montelíbano, Planeta Rica, Pueblo Nuevo y Puerto Libertador.
“Es el primer registro en el norte”, dio a conocer el estudio publicado en la Revista del Instituto de Medicina Tropical de São Paulo (Brasil), realizado por Ronald Maestre Serrano, Javier García Leal, Rafael Bolaños y Paula Pareja Loaiza, investigadores del grupo Enfermedades Infecciosas y Tropicales de la Universidad Simón Bolívar, junto con María Atencia Pineda, Alfonso Calderón Rangel y Richard Hoyos López, de la Universidad de Córdoba.
El Ae. albopictus es originario del sudeste asiático, región de selvas tropicales y bosques húmedos, de ahí que sea llamado tigre asiático. De acuerdo con reportes oficiales, llegó a otras latitudes por el comercio internacional y su gran capacidad de adaptación: entre sus características fisiológicas está la diapausa o estado de inactividad, que permite a sus huevos y larvas resistir temperaturas extremas y sobrevivir en criaderos naturales (axilas de hojas, huecos de árboles, bambúes, bromelias) y artificiales (llantas y tanques con agua).
El hallazgo no es menor. El mosquito tigre puede ser una simple plaga o causar epidemias de enfermedades humanas y animales, de acuerdo con múltiples reportes, además de que le sigue al Ae. aegypti como el segundo vector que más transmite los virus del dengue, la fiebre amarilla, la fiebre de LaCrosse y del valle del Rift, encefalitis equina y japonesa, y el virus del Nilo occidental, entre otras enfermedades.

La introducción del tigre asiático en la costa puede tener varias implicaciones, entre esas que abarca más territorio, pues ya son 15 los departamentos donde ha sido reportado. Esto tiene relación con el cambio climático y las altas temperaturas que antes no había en zonas de clima templado.
Hallazgo eventual
Un dato no menor es que el hallazgo no fue planificado, sino eventual. El objetivo de los especialistas era recolectar mosquitos Ae. aegypti, por eso no pudieron caracterizar los sitios de reproducción ni la abundancia de Ae. albopictus en los tanques, las botellas y llantas ubicadas en viviendas y sus alrededores donde hicieron los muestreos. Sin embargo, determinaron que las dos especies cohabitaban en los criaderos encontrados, con mayor abundancia de Ae. aegypti. Al final recolectaron 658 larvas de Ae. albopictus: 103 en el municipio de Ayapel, 123 en Montelíbano, 5 en Planeta Rica, 10 en Pueblo Nuevo y 417 en Puerto Libertador.
La clasificación del Ae. albopictus se realizó por la identificación de las siguientes características: en larvas, las antenas sin espículas y las espículas del peine sin espinas subapicales (foto 1); en adultos, el dorso del tórax con una estrecha franja blanca media-longitudinal y el fémur medio sin franja blanca longitudinal (foto 2).
La introducción del tigre asiático en la costa puede tener varias implicaciones. Una es que abarca más territorio, pues ya son 15 los departamentos donde ha sido reportado, lo cual tiene relación con el cambio climático y las altas temperaturas que antes no había en zonas de clima templado. Otra incidencia es en la salud pública: entre 2010 y 2022, en Córdoba se incrementaron los reportes de enfermedades: más de 29.000 casos de dengue, 16.882 de chikunguña y 4.108 de zika, según cifras del Instituto Nacional de Salud (INS).

Otra incidencia de la introducción del Ae. albopictus en el Caribe colombiano es en la salud pública: entre 2010 y 2022, en Córdoba se incrementaron los reportes de enfermedades: más de 29.000 casos de dengue, 16.882 de chikunguña y 4.108 de zika, según cifras del Instituto Nacional de Salud (INS).
Veinticinco años en expansión
El primer registro del tigre asiático en Colombia fue en 1998, en Leticia, adonde ingresó proveniente de la vecina y fronteriza ciudad de Tabatinga (Brasil), sin que hubiese reportes en la región Caribe hasta 2023. Los reportes evidencian que la ruta de dispersión comenzó en la región amazónica y se amplió al occidente, centro y oriente de Colombia, coincidiendo con su acelerada distribución en el mundo, causada en gran medida por el comercio internacional de llantas usadas y de madera (bambú) desde países como Japón hacia Estados Unidos y Brasil.
Otras dos condiciones favorecen la expansión del Ae. albopictus: los restos de madera seca y lugares situados debajo de los 3.000 metros sobre el nivel del mar. En el caso de Córdoba, este departamento tiene temperaturas cálidas, alta humedad y una geografía con grandes áreas de conservación natural. “El municipio de Ayapel, por ejemplo, está ubicado en un complejo pantanoso, con variables climáticas que favorecen los ciclos reproductivos y de supervivencia de las especies de Aedes”, indica el estudio.
Queda por confirmar la ruta que siguió el tigre asiático para ingresar al departamento de Córdoba, aunque los científicos estiman que pudo ser desde Antioquia por medio del río Cauca, que a través de ciénagas y arroyos se conecta con el río San Jorge. Este afluente, a su vez, colinda con zonas rurales y urbanas de Montelíbano, Puerto Libertador, Ayapel, Pueblo Nuevo y Planeta Rica.
Los expertos sugieren que el origen evolutivo de esta población de tigre asiático podría esclarecerse con análisis moleculares. “Como se observó en La Tebaida, en el departamento de Quindío, donde mediante pruebas genéticas se identificó a Singapur como el probable origen de los insectos identificados y se encontró un flujo genético constante con la población de Medellín (Antioquia)”.
Frente al evidente riesgo sanitario que implica la introducción del Ae. albopictus en Córdoba, el profesor Maestre y sus colegas recomiendan fortalecer los seguimientos en ese y los demás departamentos de la región Caribe para saber cómo se ha expandido y en qué hábitats ecológicos podría coexistir o competir con el Ae. aegypti, transmisor del virus del dengue.
Establecieron que “la alta transmisión del dengue en las zonas de estudio, la presencia del Ae. albopictus y la disponibilidad de criaderos hacen necesaria la vigilancia entomológica y virológica para esclarecer el papel vectorial en el departamento de Córdoba”, y plantearon que “acciones como la eliminación de criaderos y concientizar a la comunidad sobre la importancia de evitar el estancamiento de agua son claves para contener su expansión”.
PERFIL CIENTÍFICO

Grupo Enfermedades Infecciosas y Tropicales, categoría A1 de Minciencias.
Biólogo, Ph. D. en Medicina Tropical. Investigador líder.

Grupo Enfermedades Infecciosas y Tropicales, categoría A1 de Minciencias.
Licenciada en Biología, magíster en Infecciones y Salud en el Trópico y Ph. D. en Medicina Tropical.
