El rastro de la nefritis lúpica en la región Caribe

Desde hace 20 años, un proyecto liderado por un grupo de nefrólogos y reumatólogos analiza el comportamiento de la enfermedad en la región. Hoy es un exitoso esquema de geolocalización de pacientes.

Por Catalina Rojano O.

Saber que en la costa Caribe existe una herramienta informática que, por medio de un servidor, le permite a la comunidad médica conocer los datos clínicos, epidemiológicos y demográficos de la nefritis lúpica —enfermedad que afecta hasta al 70 % de los pacientes con lupus eritematoso sistémico (LES) — implica reconocer que en esta región de Colombia se gestan grandes adelantos científicos. 

El lupus es una enfermedad crónica inflamatoria que se caracteriza por una actividad atípica del sistema inmune, lo que produce una gran variabilidad de síntomas que pueden afectar a cualquier órgano a partir del ataque al sistema inmunitario contra las células sanas. El proyecto que adelanta la Universidad Simón Bolívar, en alianza con la Clínica de la Costa, es una puerta abierta a la prevención de la nefritis lúpica, que contribuye de forma significativa a la morbilidad y mortalidad de personas con LES.

Georreferenciar las denominadas “zonas calientes” —aquellos sectores con una alta incidencia de la nefritis lúpica en el Caribe— abre la posibilidad de que se identifiquen cuáles son los patrones de aparición de la enfermedad en la región.

“Cuando localizamos la ubicación de los pacientes que tienen cierta enfermedad, podemos determinar si existe un patrón de presentación de dicha enfermedad”, afirma Henry González Torres, biólogo de la Universidad del Atlántico, candidato a doctor en Ciencias Biomédicas en la Universidad del Valle, profesor de Diseño de Investigación y coordinador de investigaciones de Medicina de Unisimón.

González indica que “evidentemente” los pacientes son los principales beneficiados de una iniciativa que ha transformado el tratamiento de la nefritis lúpica en el Caribe colombiano; sin embargo, aclara, no solo se benefician los pacientes actuales, sino también, y en mayor medida, los futuros. 

“Estamos construyendo más finamente este mapa porque no es un mapa que se genera de forma inmediata”, puntualiza el biólogo para explicar cómo se ha ido extendiendo el espectro de la investigación hacia una población que cada vez es más amplia. 

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Los pacientes con seguimiento por medio de Renelup, herramienta que ha permitido construir el mapa de la enfermedad en la región.


“Con esta herramienta hemos logrado tener un mejor control de los pacientes. En el 95 % de los casos se ha evidenciado una mejoría, sin llegar a diálisis”.

Gustavo Aroca
Director de la especialización en Nefrología de la Unisimón


Detectar para prevenir 

Cuando los nefrólogos y reumatólogos que sentaron las bases de esta investigación contemplaron un modelo que permitiera tener control sobre el lupus, pensaron en un objetivo esencial: mejorar o preservar la calidad de vida de las personas con esta afección, que constituye el 20 % de las causas de la enfermedad renal crónica. 

“La importancia del proyecto que ha desarrollado un modelo de salud renal es que ha permitido, en primer lugar, la detección temprana de la enfermedad; en segundo lugar, que es una atención oportuna porque nos facilita el acceso a los controles de los pacientes que están bajo tratamiento”, dice Gustavo Aroca Martínez, internista y nefrólogo de la Universidad Militar Nueva Granada (Bogotá), director científico de la Clínica de la Costa y director de la especialización en Nefrología de la Universidad Simón Bolívar. 

Aroca ha liderado por dos décadas el equipo interdisciplinario que ha determinado cuáles son los principales factores de riesgo o de progresión de la nefritis lúpica, una condición de salud que tiene un amplio espectro de presentaciones clínicas y patológicas que conducen a diferentes pronósticos en los pacientes diagnosticados con esta enfermedad, que afecta del 40 % al 70 % de las personas con LES, con una incidencia que depende de factores como el sexo, la edad y la raza.

El trabajo, que ha contado con el respaldo de instituciones o asociaciones como la Sociedad Colombiana de Nefrología, el Grupo Latinoamericano de Estudio del Lupus (Gladel) y la Sociedad Latinoamericana de Nefrología e Hipertensión (SLANH), tiene el objetivo de generar un mapa de todos los pacientes con nefritis lúpica en la región Caribe. 

“Es un proyecto que a futuro podría determinar lo que se denomina epidemiología espacial”, puntualiza González sobre la que considera una iniciativa de investigación con muchísima influencia, si se observa que se pueden determinar las rutas de acción para evitar que enfermedades como la nefritis lúpica se sigan manifestando.

Una imagen histopatológica tomada con microscopio a una muestra de sangre de un paciente con nefritis.
Una imagen histopatológica tomada con microscopio a una muestra de sangre de un paciente con nefritis.

“Este proyecto tiene la intención de generar un mapa de todos los pacientes con nefritis lúpica en la región Caribe”.

Henry González
Coordinador de investigaciones de Medicina de la Unisimón


De Nefrored a Renelup

Unisimón, la Clínica de la Costa y el grupo de investigación en nefrología tuvieron un primer gran propósito: implementar un modelo de salud renal en red que permitiera la detección temprana de la nefritis lúpica.

En un principio, el modelo descrito recibió el nombre de Nefrored, un instrumento informático que contenía y desarrollaba un centro de datos que en tiempo real hacía posible marcar la información clínica, como también la sociodemográfica. Desde el año 2010, a través de Nefrored, los profesionales de la salud podían observar en qué zonas estaban concentrados los pacientes con nefritis lúpica en Barranquilla.

Años después se desarrolló una herramienta a partir de Google Maps, útil para obtener de forma actualizada y automática la distribución geoespacial de los pacientes con nefritis lúpica en determinadas poblaciones.

En la última década, el grupo de investigación conformado por un amplio número de profesionales y especialistas ─entre los cuales se incluyen a los nefrólogos del Caribe que, en su gran mayoría, aportan datos para la construcción del mapa─ ha generado información que ha hecho posible el seguimiento a más de 600 pacientes por medio de una herramienta llamada Renelup, con la cual no solo tienen el registro inicial de un paciente con nefritis lúpica, sino también el control de la enfermedad.

Aunque la nefritis lúpica es una afección muy agresiva, si se detecta y se trata de forma oportuna, es posible controlarla. “Con esta herramienta hemos logrado tener un mejor control de los pacientes. En el 95 % de los casos se ha evidenciado una mejoría, sin llegar a diálisis”, sostiene Aroca.

PERFIL INVESTIGADORES

Gustavo Aroca Martínez

Médico, especialista en Nefrología y en Medicina Interna, PhD. en Investigación y Docencia.

Grupo de Nefrología, Categoría A1 de Minciencias.

Henry González (2)

Henry González Torres

Biólogo, especialista en Estadística de Aplicada, magister en Biología profundización en Genética y candidato a Doctor en Ciencias Biomédicas.

Grupo de Nefrología y Grupo de Innovación, Desarrollo, Biotecnología en Salud y Medio Ambiente. Categorizados A1 ante Minciencias.

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