El periodismo científico demostró su importancia durante la pandemia

El panel con Laura Helmuth (derecha), editora jefa de Scientific American; Andrea Bernal (centro), periodista y presentadora de Noticias RCN, y Ben Deighton, director de Scidev.net.

Del 27 al 31 de marzo, unas 500 personas de 62 países asistieron a la 12.ª Conferencia Mundial de Periodismo Científico, organizada por la Federación Mundial de Periodistas Científicos (WFSJ) y la Asociación Colombiana de Periodistas Científicos (ACPC). 

Por Germán Corcho Tróchez

La preponderancia que tuvo el oficio periodístico frente a la pandemia del covid-19 fue una de las grandes reflexiones de la 12.a Conferencia Mundial de Periodismo Científico, realizada este año por primera vez en Colombia, en el Jardín Botánico de Medellín (Antioquia).

Del 27 al 31 de marzo pasado, unas 500 personas de 62 países —entre periodistas, expertos en tecnologías disruptivas, académicos y científicos de distintas especialidades— asistieron al evento, que fue organizado por la Federación Mundial de Periodistas Científicos (WFSJ) y la Asociación Colombiana de Periodistas Científicos (ACPC).

Milica Momcilovic, presidenta de la WFSJ, dio la bienvenida a la conferencia con un discurso que destacó al periodismo independiente como el alma de la democracia. “He visto de primera mano cómo los periodistas científicos talentosos pueden cambiar el mundo para mejor”.

73%

De la población evaluada en Colombia era incapaz de reconocer noticias falsas en el contexto de la mortalidad por covid-19, reveló un estudio publicado en mayo de 2021 por la Revista Panamericana de Salud Pública

Durante la jornada del miércoles, una de las plenarias reunió a Laura Helmuth, editora jefa de Scientific American; Andrea Bernal, periodista y presentadora de Noticias RCN, y Ben Deighton, director de Scidev.net, quienes hablaron de la relevancia del periodismo científico como línea editorial en los medios.

“Tuvimos dos años de pandemia para demostrar que el periodismo científico es importante y relevante”, aseguró Helmuth antes de revelar que en Estados Unidos hay más reporteros dedicados a cubrir informaciones de ciencia y salud luego de la emergencia sanitaria. Y agregó: “La gente está más interesada en noticias de los sistemas inmunes y la evolución de los virus”.

Fuentes, noticias falsas y redes
Con la pandemia, el mundo fue testigo de la circulación masiva de noticias falsas (fake news) de vacunas, infertilidad e injerto de chips. “Vimos muchas personas inventando historias porque estamos dando una perspectiva única de la ciencia, más en los países de ingresos bajos que en los de ingresos altos; lo que muestra que se está generando un interés más alto en el enfoque científico de las historias”, agregó Deighton.

Parte de la herencia del periodismo científico es el tratamiento de las fuentes, cómo entender y buscar evidencia real que respalde los reportes, reduzca las noticias falsas y evite la infodemia, que es el exceso de información (veraz o no), lo cual dificulta acceder a la que provenga de fuentes fiables, según cita la Organización Panamericana de la Salud (OPS).

Por ejemplo, Scidev.net es un medio especializado en validar hechos y evidencias; una línea editorial que guía el cubrimiento no de todos los artículos de investigación, sino de los que impactan la vida. “Necesitamos entender dónde sucede la investigación, en qué país, cómo afecta la vida de las personas y buscamos las voces regionales porque son auténticas”, explicó Deighton.

El panel con Laura Helmuth (derecha), editora jefa de Scientific American; Andrea Bernal, periodista y presentadora de Noticias RCN (centro izq.), y Ben Deighton, director de Scidev.net (centro der.).
El panel con Laura Helmuth (derecha), editora jefa de Scientific American; Andrea Bernal, periodista y presentadora de Noticias RCN (centro izq.), y Ben Deighton, director de Scidev.net (centro der.).

«Los periodistas no queremos ser simplemente mensajeros [de la ciencia], sino parte del diálogo».

Ochieng’ Ogodo, periodista de Kenia


A finales de abril de 2020, la OPS ya alertaba de que 361 millones de videos en YouTube estaban relacionados con la categoría “covid-19” y “covid 19”, y que unos 550 millones de tuiteros habían incluido en sus trinos los términos “coronavirus”, “corona virus”, “covid19”, “covid-19”, “covid_19” y “pandemia”.

Un año después, un estudio publicado en la Revista Panamericana de Salud Pública expuso que el 79 % de la población evaluada en Perú era incapaz de reconocer noticias falsas en el contexto de la mortalidad por covid-19. En Colombia fue el 73 %; en Chile, el 70 %; Argentina y México, el 66 %, y Brasil, el 62 %.

“Las historias científicas no generan corazoncitos ni me gusta; en esta parte del mundo estamos empezando a comprender cómo hacer la divulgación de noticias científicas, sabiendo que a veces nos dicen que no hay espacio para ellas”, reflexionó Bernal.

La ciencia no se estanca
Dante Cid, vicepresidente de Relaciones Académicas del Elsevier en Latinoamérica; Ochieng’ Ogodo, galardonado periodista de Kenia (África oriental); Andrés Roldán, director ejecutivo del Parque Explora, y Sergio Cristancho, entonces viceministro de Conocimiento, Innovación y Productividad de Colombia, participaron en la plenaria “Confianza en la investigación: implicaciones globales para investigadores y medios”.

“En el proceso científico tenemos que asegurarnos de que nuestro trabajo sea reproducible, que los resultados sean disponibles para todos”, contó Cid, quien refirió que una encuesta del diario The Economist reveló que el segundo problema en la investigación científica es la forma de comunicarse con el público.

El sondeo mostró, además, que los científicos suelen sentirse acosados por los resultados de su labor, algo a lo que están habituados los periodistas: en Norteamérica, el 40 % de los encuestados se perciben acosados o atacados; en Europa, un 15 %, y en Suramérica y África, un 30 %.

La pandemia fue una oportunidad para que un público más amplio entendiera que la ciencia se da en tiempo real y los resultados cambian.

“Nuestra revista más antigua, The Lancet, mencionaba 1.800 procesos quirúrgicos que hoy se considerarían tortura, no humanos”, dijo Cid. “Debemos seguir comunicando el avance científico, así después tengamos que decir que ya no es verdad porque es la única forma de explicar que ha evolucionado”.

¿Y los periodistas? Ogodo considera que, además de interpretar la información científica para las audiencias, deben hacer las preguntas que las personas tienen para la ciencia. “Las instituciones deben ser lo más democráticas posible y los periodistas, estar y crecer con el proceso; de esa forma aumenta la confianza para informar lo que ha ocurrido”.

La plenaria en la que participaron Dante Cid, Ochieng’ Ogodo, Andrés Roldán y Sergio Cristancho.
La plenaria en la que participaron Dante Cid, Ochieng’ Ogodo, Andrés Roldán y Sergio Cristancho.

“Vimos muchas personas inventando historias (…), más en los países de ingresos bajos que en los de ingresos altos; lo que muestra que se está generando un interés más alto en el enfoque científico de las historias”.

Ben Deighton, director de Scidev.net


PERFIL INVESTIGADOR

Germán Corcho Tróchez

Comunicador social y periodista. Magíster en Historia.

Editor de Revista Digital Iraka.

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