El robot creado para salvar al caracol pala en San Andrés

AudacIA y Sepia-ROV inventaron Teachme, que calcula la talla y el estado de crecimiento de esta especie, que está en peligro por la sobreexplotación y degradación de su hábitat. 

Por Ivonne Arroyo M.

Desde niños aprendemos a estimar las medidas estándar de algunas cosas. Logramos tener una idea de cómo luce algo que mide quince centímetros o un metro, o saber cuánto mide el largo de nuestro pantalón o el ancho de la cama. Es claro que con la práctica podemos perfeccionarnos en la ciencia de la medición, pero ¿es posible transferir ese conocimiento a una máquina para que haga ese tipo de operación? ¿Puede una máquina aprender a calcular la medida de los objetos con solo verlos?

Teachme (“enséñame”, en inglés) es el nombre del proyecto diseñado por el Centro de Desarrollo Tecnológico e Innovación de Inteligencia Artificial y Robótica de la Unisimón (AudacIA) junto con el equipo científico de la empresa Sepia-ROV, para conocer, monitorear y controlar en los ecosistemas marinos a una especie de caracol que ha sido fundamental para el Caribe y cuya población está en peligro debido a la sobreexplotación y degradación de su hábitat: el Aliger gigas (caracol pala).

¿Qué hace Teachme?


Calcular la talla y el estado de crecimiento del caracol pala a través de la tecnología ROV (submarino no tripulado de operación remota, por sus siglas en inglés) capaz de alcanzar hasta los cien metros de profundidad, donde vive esta especie, y tomar la información necesaria gracias a la inteligencia artificial.

“Es una especie importante para San Andrés, Providencia y Santa Catalina. Hay una petición y políticas de conversación de esta especie por parte del gobierno local, así que estamos en el marco de ese proyecto para dar con datos precisos”, destaca Omar Abril-Howard, CEO de Sepia-ROV.

100 metros

es la máxima profundidad que puede alcanzar el Teachme, pues allí es donde habita el caracol pala

Para lograrlo, el submarino no tripulado de Teachme se sumerge, navega y, gracias a un sensor de profundidad, video en vivo, una cámara tipo fisheye (ojo de pez) con apertura de 110º y un sistema de iluminación periférico, observa, identifica y toma fotografías del caracol pala. Luego procede a calcular su talla y estadio de crecimiento, información clave para monitorear su distribución, abundancia y capacidad para soportar la pesca en el archipiélago de San Andrés, Providencia y Santa Catalina y Cayo Roncador, reconocido por la Unesco como la Reserva de la Biosfera Seaflower.

“Sin Teachme, el buzo debe sumergirse, mover el caracol de su ecosistema y montarlo en una tablilla para medirlo, anotar y luego continuar la medición de otro caracol. Con Teachme, el buzo tiene un amigo que lo ayuda a desarrollar esa tarea de manera óptima. La máquina baja, identifica al caracol pala y lo mide”, dice el ingeniero Reinaldo Villarreal, director de AudacIA.

 

Salto a la industria 5.0


Para Villarreal, la creación de esta máquina significa la incursión de AudacIA en la industria 5.0, que busca potenciar la relación entre máquinas y humanos en pro de la productividad y la eficiencia, basados en el internet de las cosas y la computación cognitiva.

“La industria 5.0 se enfoca en cómo las máquinas logran procesos cognitivos y toman decisiones por sí mismas, a través del entrenamiento humano, para lograr procesos óptimos en la industria. Aquí lo importante es cómo colaboran y se relacionan las máquinas con los seres humanos”, explica Villarreal.

En el caso de Teachme, la máquina genera el cálculo por sí sola, no se le dice cómo hacer ni se le enseñan fórmulas matemáticas, “sino que se entrenó para entender cómo lo hace el humano y generar su propio algoritmo”, destaca el ingeniero.


“Teachme trabaja como ente autónomo. La máquina es capaz de identificar por sí misma el caracol pala y tomar su medida y estado de crecimiento”.
Omar Abril-Howard
CEO de Sepia-ROV

El equipo de AudacIA hizo múltiples pruebas técnicas y funcionales del desarrollo tecnológico de Teachme en ambientes controlados. Los objetivos: entrenar la inteligencia artificial, establecer los parámetros de funcionamiento, la integración del software y el hardware, los sistemas de navegación y desplazamiento, y validar la metodología de identificación y medición de especies. El resultado: un rango de error aproximado de un centímetro.

Ahora Teachme, que está en proceso de patente, se encuentra en nuevas pruebas de campo para corroborar esos datos en mar abierto e implementar el próximo año.

“Con Teachme buscábamos ser más eficientes. Los procesos para monitorear los ecosistemas marinos requieren muchos esfuerzos operativos y logísticos, así que esta máquina es una gran ayuda para generar mejores procesos de toma de datos importantes, manteniéndonos a la vanguardia en el mar y en el mundo”, destaca Omar Abril-Howard, CEO de Sepia-ROV.

 

PERFIL INVESTIGADORES

Reynaldo Villarreal González

Grupo Gestión de la Innovación y el Emprendimiento.

Ingeniero de sistemas, magíster en Gestión del Emprendimiento Tecnológico. Director de AudacIA, centro de desarrollo tecnológico e innovación de inteligencia artificial y robótica de Unisimón.

Omar Abril-Howard

CEO de Sepia-ROV

Diseñador industrial.
Magíster en Estudios del Caribe.

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