Pasado, presente y futuro de los manglares en el Atlántico

Investigadores evidenciaron que en el departamento solo queda el 9% de los bosques de mangle que había hace 208 años.

De las 7.000 hectáreas (ha) de bosque de mangle quehace 208 años cubrían parte del departamento del Atlántico, solo ha sobrevivido un 9% (613 ha). Así lo precisa un estudio liderado por investigadores de la Universidad Simón Bolívar de Barranquilla y la Escuela Naval de Suboficiales A.R.C.

Con el estudio Pasado, Presente y Futuro de las Formaciones de Mangle del Atlántico, los investigadores Hernando Sánchez Moreno y Hernando Bolívar Anillo, de Unisimón; y el suboficial Diego Villate, de la Escuela Naval de Barranquilla, evidenciaron la involución de estos ecosistemas que son vitales para la biodiversidad.

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La primera mención como “mangles” a la vegetación que cubría las formaciones arenosas del río Magdalena se dio en 1855. El geógrafo y botánico francés Eliseo Reclus, en un viaje que hizo por mar desde Cartagena hasta el Puerto de Sabanilla, en Atlántico, definió con nombre propio la cubierta vegetal de las formaciones arenosas en la desembocadura del río como “mangles”, en su libro Viaje a la Sierra Nevada de Santa Marta.

Este mapa, de la última década del S. XIX, contiene la información básica para configurar un escenario de la situación de los bosques de manglar en esa época. La Ciénaga de Mallorquín de hoy era un sistema de cuerpos de agua, barras e islas de origen sedimentario, con una frondosa cobertura de este bosque.

Recorrido del geógrafo y botánico francés Eliseo Reclus

La ciénaga de los Manatíes, en Barranquilla era un humedal de agua salobre conectado al río por varios caños que generaban condiciones favorables para el desarrollo de bosques de mangle.

En la georeferenciación de los mapas de Fidalgo de 1812, se observa la tendencia del río Magdalena a desembocar hacia el suroeste, conformando así islas, barras y penínsulas que fueron cubiertas por bosques de manglar, que entonces cubrían 7.000 ha del departamento.

Los sedimentos del río formaron también la punta de Galerazamba, hasta las islas donde se construyó Cartagena, manteniendo su estabilidad. Sin embargo, actualmente hay un déficit de arena que causa problemas de erosión costera de difícil solución.

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En una medición realizada por el Instituto Geográfico Agustín Codazzi (IGAC), en 1998, por medio de imágenes de satélite, fotografías aéreas y visitas de campo, se evidenció que en el departamento quedaban 1.184 ha de mangle.

El grupo de investigadores señaló que las obras de encauzamiento de la desembocadura del río Magdalena (Tajamares), que se empezaron a construir a partir de 1922 y se terminaron en 1935, tuvo una incidencia en la notable disminución de bosques de mangle.

Las islas, bajos, barras y penínsulas presentes en la zona marino-costera del departamento y cubiertas por manglar se empezaron inmediatamente a erosionar hasta desaparecer por completo en los años 70.

Las arenas procedentes de esas formaciones se adosaron al continente y formaron la ciénaga de Balboa, en Puerto Colombia. Luego formaron Puerto Velero, en Tubará.

Desembocadura del río Magdalena: 1936 – 2016

Las conexiones del río Magdalena con el sistema de humedales de Sabanilla desaparecieron, lo que generó procesos de hipersalinización, afectando los manglares y reduciéndolos a los relictos que hoy encontramos en la actual ciénaga de los Manatíes.

La ciénaga de Mallorquín, en Barranquilla, es el resultado de la fusión de varios espejos de agua y cuerpos de arena que se encontraban en ese sitio, pero por un proceso erosivo la ciénaga ha reducido su tamaño.

Las 613 ha de bosques de manglar que quedan en Atlántico están ubicadas en Piojó (166 ha), Puerto Colombia (163 ha), Barranquilla (99 ha), Luruaco (95 ha), Tubará (58 ha) y Juan de Acosta (32 ha).

Desde la medición del IGAC de 1998, se registró una tasa promedio de pérdida anual de bosques de mangles de 2,2 % hasta 2005. El porcentaje, sin embargo, pudo haber aumentado en los últimos años por el crecimiento urbanístico de las zonas donde están ubicados los manglares.

En contraste, las tasas anuales de pérdidas de manglar a nivel mundial se han estimado en alrededor del 2 % entre 1980 y 1990, de 1 % entre 1990 y 2000 y de aproximadamente el 0,16 % entre 2000 y 2012.

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Por último, este estudio proyecta que las nuevas formaciones de mangle en el departamento aparezcan en cercanías a la desembocadura del río, en la ciénaga de Mallorquín, según se ha podido notar en monitoreos aéreos y en terreno en los últimos 10 años.

Es por lo anterior que enfatiza la investigación sobre la necesidad garantizar la conservación de Mallorquín a partir de la creación de una área de protección del medio ambiente, tal como lo ha anunciado la Alcaldía Distrital en su plan que Barranquilla sea una biodiverciudad comprometida con el ecosistema.

Nuevas apariciones de flechas litorales

PERFIL INVESTIGADORES

Hernando Sanchez

Hernando Sánchez Moreno

Grupo Bio-Organizaciones

Licenciado en Ciencias y Humanidades, magíster en Biología y PhD. en Ciencias Naturales.

Hernando Bolívar

Hernando Bolívar Anillo

Grupo Bio-Organizaciones

Microbiólogo, PhD. en Recursos Agroalimentarios.

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